viernes, 10 de diciembre de 2010

DECLARACIÓN DE CONVERGENCIA ESTUDIANTIL FRENTE A LAS REFORMAS EDUCACIONALES IMPULSADAS POR EL GOBIERNO:


Desde el golpe militar de 1973 que los distintos gobiernos al servicio de los ricos y poderosos vienen impulsando un profundo proceso de privatización y elitización de la educación, historia que ha sido marcada por distintos hitos, que pasamos a precisar:

PRIMER HITO: REFORMAS CONTENIDAS EN LA CONSTITUCIÓN DE 1980.

La dictadura militar que se instala el 11 de septiembre de 1973 no tenía tan solo como objetivo la aniquilación de la conciencia, la organización popular y la destrucción de un proyecto de transformación profunda, también otra de las metas centrales era establecer las bases que perpetuarían el nuevo sistema político y económico en medio de la aniquilación de las fuerzas populares.

El día 24 de septiembre de 1973 viejos militantes de la derecha conservadora en conjunto con los neoliberales salidos de la Escuela de Economía y la Escuela de Derecho de la Universidad Católica, constituyeron la primera “Comisión de Estudio de la Nueva Constitución”. A la cabeza de ella estaba el ex ministro de justicia del gobierno derechista de Jorge Alessandri Rodríguez, Enrique Ortúzar. La comisión entregó el proyecto constitucional a fines de 1978 a un consejo especialmente designado a dedo por la junta militar. Dos años más tarde, a mediados de 1980, el proyecto había pasado por todas las revisiones y aprobaciones correspondientes, entre ellas la de Pinochet y el ex presidente Alessandri Rodríguez. El 11 de septiembre de 1980 en pleno “Estado de Sitio” y con una oposición política desarticulada e impedida de manifestarse públicamente, se plebiscitaba la nueva Carta Fundamental, emanada desde lo más profundo y perverso de la dictadura militar. Sería aprobada bajo un sinfín de irregularidades, en un proceso “democrático” totalmente viciado.

El nuevo marco jurídico de nuestro país aseguraba la súper-explotación de la clase trabajadora, y a la vez fortalecía la reproducción de estas condiciones de explotación. En cuanto a la educación, y coherente a los intereses de las clases dominantes, el Estado pasaba a desligarse de la responsabilidad de proveer educación a todos y en todos los niveles. La nueva Constitución señalaba que la educación “tiene por objeto el pleno desarrollo de la persona en las distintas etapas de su vida”, siendo los padres quienes tienen el derecho y el deber de entregar la educación a sus hijos. Mientras que su rol se limitaría únicamente a “otorgar especial protección al ejercicio de este derecho” a los padres; Además se preocuparía de financiar completamente, la educación básica, mientras que sólo “promovería” la educación parvularia, la educación media y superior, es decir, no serían financias por el Estado (estos derechos se extenderían mucho después durante los gobiernos de la Concertación, alcanzando la educación media y parvularia). De esta forma el Estado se desliga completamente de la responsabilidad de proveer educación a todos y en todos los niveles, dejando como únicos responsables de esta tarea tan importante, a sus propios padres (sin importar si las familias tenían la capacidad económica para cumplir con ello). De esta forma lograron reducir la participación estatal, en el proceso de educar, a su mínima expresión.

La Constitución Política señala la participación de la “comunidad” en el proceso de educar con el objetivo de reforzar el deber de los padres en este ámbito, siendo ese punto en particular el que fomentaría directamente la participación de privados como proveedores de educación, aunque este fuera con fines lucrativos. El Estado tan solo se preocuparía de normar las instituciones proveedoras de educación bajo una Ley Orgánica Constitucional, pero no interfiriendo mayormente en la educación subvencionada.

SEGUNDO HITO: LEY ORGÁNICA CONSTITUCIONAL DE ENSEÑANZA (LOCE).

La Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) o simplemente Ley N°18.962, fue promulgada el día 10 de marzo de 1990 (24 horas antes de asumir el gobierno Patricio Aylwin), y fue precedida años antes por la ley de municipalización de la educación y la ley de subvenciones. Se pueden sintetizar brevemente las ideas contenidas en la LOCE, en los siguientes puntos:

- Reducción al mínimo del gasto estatal en educación, asegurando tan solo niveles mínimos de acceso gratuito.

- Descentralización de la responsabilidad administrativa del Estado, siendo encomendada la responsabilidad a las municipalidades.

- El Estado por medio del MINEDUC, regulara de forma mínima los establecimientos.

Bajo nuevas normativas, la LOCE llega para coronar el proceso de liberalización de la educación en Chile impulsada desde un principio por la dictadura militar, terminando tajantemente con el Estado administrador, conductor y rector de la educación. Ahora el Estado asume como un ente que solo subsidia los distintos ámbitos sociales, sean estos educación, salud, previsión, trabajo, etc.

Desde la implementación de la LOCE en adelante vendría una seguidilla de leyes que irían perfeccionando el sistema educacional paso a paso, como la Ley Marco, la implementación de la Jornada Escolar Completa, el Crédito con Aval del Estado, y un largo etc.

El año 2006 estalla una serie de movilizaciones que ponen en jaque al gobierno de Bachelet, los estudiantes secundarios centran sus ataques en la LOCE y exigen desde las calles y tomas de liceos el cambio de la ley orgánica. Frente al descalabró político que paraliza a prácticamente todos los estudiantes del país, el gobierno no tuvo más opción que trabajar por la modificación de la LOCE, se forma un consejo especializado que luego de un año de trabajo daría como resultado el proyecto denominado Ley General de Educación (LGE), la cual sería aprobada por ambas cámaras el 17 de agosto del 2009.

La LGE incorpora varias reformas a la antigua LOCE, entre ellas: la reducción de la enseñanza básica en dos años, y el aumenta de la media en dos, se establecen algunos mecanismo para que los colegios no discrimen económicamente a los estudiantes al momento de ser seleccionarlos y se aumentan los requisitos para convertirse en Sostenedor de un establecimiento subvencionado. La serie de reformas tiene un carácter meramente cosmético, ya que en lo sustancial sigue siendo prácticamente lo mismo que la LOCE.

Bajo este escenario que las nuevas reformas impulsadas por el gobierno se vienen a posicionar como el tercer gran hito en la historia en la destrucción de la educación chilena.

EL TERCER HITO: LA NUEVA REFORMA EDUCACIONAL.

El gobierno ha comenzado con la fusión y cierre de establecimientos municipales, también ha disminuido las horas de historia y ciencias sociales, y pretende cambiar el Estatuto Docente liberalizando el mercado laboral de los trabajadores de la educación, avanzando de la explotación a la súper-explotación.

Fusión y cierre de establecimientos municipales: desde la implementación en los años 80’s de la municipalización, la educación básica y media comenzó a disminuir en calidad de forma brutal, poco a poco los colegios municipales comenzaron a desangrarse, optando las familias, frente a la creciente mala calidad de la educación publica, hacer un esfuerzo extraordinario por pagar un colegio subvencionado y así poder optar a un futuro un poco mejor para sus hijos. Hubo situaciones excepcionales donde le buen nivel de educación se pudo mantener, como el Instituto Nacional, y el Carmela Carvajal y un puñado mas, se transforman durante los años 90’s en los llamados colegios emblemáticos, ya que posee mejores resultados académicos que el resto de los liceos municipalizados, con el tiempo estos colegios también se elitizaron, siendo muy escaza la presencia de pueblo pobre entre sus matriculados. Bajo ésta lógica el gobierno ha propuesto y llevado adelante la idea de aumentar los colegios de elite al menos a 50, expandiendo la cobertura a aproximadamente 50.000 estudiantes del millón de estudiantes que cursan la enseñanza media, los más de 950.000 restantes estudiantes deben conformarse con los liceos de bajo rendimiento o definitivamente emigrar a colegios subvencionados. Para presionar esta situación de migración, el gobierno comenzó a cerrar o fusionar progresivamente colegios, con la escusa de los bajos rendimientos. Esta situación ha dejado a cientos de estudiantes en la calle y a profesores sin trabajo. Hasta ahora van cerca de 50 liceos cerrados, en las comunas y regiones más pobres del país, como en la región de la Araucanía (que posee el mayor índice regional de pobreza del país) y en las comunas de Cerro Navia y Maipú.

Disminución de horas de Historia y Ciencias Sociales: A partir del año 2011, todos los estudiantes desde quinto básico hasta segundo medio verán disminuida en una hora las clases de historia y ciencias sociales esto, según el gobierno, debido a la necesidad de mejorar la comprensión lectora, para ellos esto solo puede solucionarse aumentando las horas de Lenguaje. El ministerio de educación considera que es necesario “saber leer y comprender bien lo que leen” para avanzar en la mejora de la calidad de la educación.

Sin embargo, lo cierto es que quienes concentrar el poder político y económico en sus manos, busca suprimir un espacio educativo que promueve no el desarrollo del discernimiento, del debate, el análisis crítico y las nociones generales de política y sociedad. Por otra lado, se pretende ocultar nuestra historia, manteniendo a la sociedad sumida en la ignorancia… es un buen método para someter, dominar y explotar sin recibir por ello resistencia alguna. Finamente serán los estudiantes más pobres quienes sufrirán las consecuencias, mientras que los hijos de los ricos seguirán recibiendo una educación enriquecida y completa. Esto explica que se quieran sacar las horas de Historia, más no las de otras asignaturas prescindibles como, por ejemplo, religión.

Reforma al Estatuto Docente: los docentes, a diferencia de la amplia mayoría de los trabajadores de Chile, poseen un Código Laboral distinto, el cual les ha permitido mantenerse al margen de la precarización laboral. Lo que pretende el gobierno es arrebatarle esas ventajas implantando un “retiro voluntario” el cual permitiría jubilar a los profesores antes de tiempo. También los directores de los establecimientos tendrían una atribución especial, el cual les permitiría renovar la planta docente en un 5%, los afectados serían los profesores que obtengan malos resultados en la evaluación docente. Otro golpe letal es el referido a la disminución de horas, el cual estas últimas semanas ha dejado a cientos de profesores en la calle.

EL TRASFONDO DE LAS REFORMAS.

Más allá de las reformas puntuales que se han estado impulsando o el proyecto de ley que se quiere discutir con urgencia en el congreso, es el trasfondo de las reformas la que más nos interesa destacar en esta declaración:

Para los sectores en el poder, la crisis de la educación se produce por la ineficiencia en la utilización y gasto de recursos, y se representa en el bajo rendimiento (calidad), es decir, el sistema educativo desigual no es el problema, el verdadero conflicto para ellos son los bajos estándares de rendimiento, por lo que (y consecuente al neoliberalismo) los diferentes sectores ligados al poder político y económico, han propuesto una serie de fórmulas y métodos para modificar esta realidad: mayor o menor intervención estatal, mayor o menor financiamiento, mayor o menor regulación del mercado, más o menos instrumentos y herramientas, etc. Teniendo en consideración siempre, el utilitarismo: ¿Cómo hacemos que la educación nos sea más útil, al más bajo costo, cumpliendo un rol funcional al sistema capitalista?

En la práctica, lo que no es muy difícil de concluir, es que quienes están en el poder están liquidando los últimos vestigios de educación pública que quedan en Chile. Por estos días están preparando las condiciones para poder ponerla totalmente al servicio de los intereses de la explotación y del modelo de acumulación capitalista, apuñalando directa y fríamente al corazón de los estudiantes y las familias más pobres de nuestro país.

LA RESPUESTA “ORGANIZADA”.

No es ninguna novedad afirmar que solo la respuesta organizada del pueblo puede contener, o en el mejor de los casos: revertir las políticas que se vienen impulsando contra nuestra clase. Es parte del discurso y propuesta de muchos la necesidad de la “organización y lucha” para salir adelante, pero pese a que el discurso es correcto y ampliamente difundido, en la práctica eso no ha ocurrido. Tenemos un movimiento estudiantil totalmente erosionado, desgastado de tanta derrota, una izquierda dispersa política e ideológicamente, fraccionada, atomizada y enfrentada entre sí misma, y peor aún, dentro de esta izquierda, tenemos un izquierda revolucionaria aún más dispersa, carente de proyecto histórico, de base social y de política, enfrascada en luchas fratricidas al interior de sí misma, profundizando la derrota y la crisis aun mas. Este año fue un triste reflejo de lo anterior.

Algunas cuantas movilizaciones a principios de semestre, motivadas por el alza de los precios del pasaje del Transantiago, nos hacían pensar que tal vez este año hubiese sido posible articular un movimiento estudiantil vigoroso, pero en la práctica, más allá de posicionar mediáticamente la demanda por el congelamiento o la reducción de la tarifa unos segundos en televisión, o unos días en la opinión pública, no fuimos capaces de articular nada serio, ni mucho menos fuimos capaces de conseguir algún triunfo, por pequeño que este hubiese sido. Más que nunca se hicieron notar las diferencias entre las organizaciones políticas, la carencia de contenidos reales y la ausencia de una voluntad unitaria para enfrentar a la derecha en el gobierno, al ministerio de educación y a las políticas de privatización.

Este año no fue posible posicionar demandas o petitorios que identificara a todos los estudiantes y que plantearan una salida a las problemáticas inmediatas, simplemente todo quedó en nada: Ni la CONFECH, ni la efímera AME, lograron canalizar las necesidades de los estudiantes. La CONFECH no pudo lograr hegemonizar al movimiento estudiantil para sacarlos de sus aulas a protestar por las tímidas demandas que exigían, tampoco pudo cooptar la suficiente fuerza como para poder negociar desde arriba y de espaldas a los estudiantes (como siempre lo hacen) las demandas que solo abarcaban a los sectores de mayor elite de las universidades tradicionales. La ausencia de trabajo de bases, de legitimad y de un propuesta política coherente les paso la cuenta.

Por otro lado la AME se enfrascó en pugnas intestinas, y pese a todo el potencial que demostró en sus primeras asambleas, con asistencias multitudinarias, no pudo superar la híper-ideologización de algunas organizaciones políticas, los discursos fraccionalistas, las ansias de poder y de figurar de alguno, etc. la AME fue destruida desde el interior, antes de siquiera haber nacido.

Por otro lado, los secundarios con las ACES a la cabeza y secundados por la AES, con un discurso más radical y un accionar más pragmático lograron articular un pequeño movimiento, provisto de demandas históricas bien concretas, pero que pese a lo mediático de ciertas acciones, como las tomas de instituciones públicas y de liceos, tampoco lograron superar los tres mil estudiantes en las calles, ni ningún triunfo de trascendencia en cuanto sus demandas.

LA UNIDAD POLÍTICA Y SOCIAL

La unidad política y social se hace cada vez más imperiosa, es necesario que las organizaciones estudiantiles nos sentemos a conversar y discutir, superar las diferencias las cuales en muchos casos son más humanas que políticas, y trabajar por dar una respuesta organizada al estudiantado pobre.

Compañeros: la lucha es por una educación al servicio del pueblo y los trabajadores, si no lo hacemos hoy… mañana nuevamente será tarde para nuestro pueblo.

Desde Convergencia Estudiantil, hacemos un sincero llamado a la:

¡! UNIDAD, TRABAJO Y LUCHA POR UNA EDUCACIÓN PARA EL PUEBLO ¡!,

POR LA UNIDAD POLÍTICA Y SOCIAL DEL PUEBLO PARA LUCHAR

¡! A CREAR, CONSTRUIR

CONVERGENCIA ESTUDIANTIL ¡!

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