viernes, 8 de octubre de 2010

Por el derecho a la participación, organización y movilización de los estudiantes.


La normativa educativa vigente así como la existencia de una estructura autoritaria y jerárquica al interior de los establecimientos educativos, se han convertido en grandes obstáculos para el ejercicio de la participación, la organización y la movilización de los estudiantes. Prohibición de los centros de estudiantes y asambleas al interior de establecimientos, imposición de las formas de organización, expulsiones arbitrarias, ausencia del derecho a voz y voto, etc., constituyen ejemplos de cómo se ha buscado frenar y eliminar todo tipo de organización y movilización que pueda poner en peligro los intereses mezquinos de quienes lucran con la educación.

En el caso de la educación secundaria, la única instancia reconocida para la organización estudiantil es el Centro de Alumnos. Estos, si bien cuentan con la garantía constitucional de no poder ser prohibidos ni intervenida la elección de sus cargos desde la dirección del establecimiento, representan una instancia absolutamente limitada. En primer lugar porque su forma organizativa, sus funciones y la forma de elegir sus cargos están impuestas desde el Ministerio de Educación y deben adecuarse a los reglamentos internos vigentes, los que obviamente favorecen a la dirección del establecimiento. Y en segundo lugar, porque no da cuenta de las otras formas organizativas existentes, como las asambleas o los consejos de delegados, las que suelen no ser reconocidas. Junto a esta instancia limitada de participación y organización, existen los Consejos Escolares. El consejo escolar pretende mostrarse como una instancia participativa y representativa de la comunidad escolar en donde todos los estamentos pueden influir en la toma de decisiones, sin embargo, esto es falso en la medida en la forma y alcances de dicha participación está impuesta desde las autoridades. Son ellos los que determinan el número de miembros del Consejo, las elecciones de estos, las cosas sobres las que serán consultados y aquellas sobre las que pueden tener derecho a voto, siendo en lo esencial una instancia de participación simbólica y consultiva, no así resolutiva.

En la educación superior la participación y organización es aún más limitada. La LOCE establece claramente para el caso de las instituciones de educación superior que “la forma de gobierno de la nueva entidad deberá excluir la participación con derecho a voto de los alumnos y de los funcionarios administrativos, tanto en los órganos encargados de la gestión y dirección de ella, como en la elección de las autoridades unipersonales o colegiadas”. A lo que se suma la autonomía universitaria que le permite a los establecimientos dictar reglamentos internos que incluso prohíben la creación de centros de alumnos y la realización de asambleas. Un caso aparte es la Universidad de Chile, que cuenta con un órgano tristestamental como lo es el Senado Universitario, el que para mucho es un ejemplo de lo que se debería lograr en materia participativa. Sin embargo, el carácter de esta instancia deja mucho que desear siendo básicamente consultivo.

Junto a esta limitación institucional-educativa nos encontramos con una de carácter represivo-política. Desde hace varios años el movimiento estudiantil ha sufrido una represión y persecución constante por parte del Estado chileno (el gobierno, los aparatos policiales - Carabineros e Investigaciones- y de Inteligencia) con el fin de desmovilizar y desarticular los esfuerzos organizativos que los estudiantes hemos venido desarrollando para llevar adelante una lucha por una educación digna e igualitaria para nuestro pueblo.

La violencia estatal se ha manifestado en una represión sistematizada hacia las marchas estudiantiles (incluso antes de que estas se inicien); en la militarización del centro de Santiago; en el uso intensivo del carro lanzaguas, el zorrillo y de los golpes propinados por Fuerzas Especiales tanto en las calles como dentro de las Comisarías; en el secuestro de dirigentes estudiantiles; en los abusos sexuales y vejaciones hacia nuestras compañeras y compañeros; en la tortura psicológica basada en amenazas contantes a la integridad física, moral y familiar de los detenidos, entre otros; en la infiltración de agentes policiales encubiertos en las marchas; en el ingreso sin autorización ni justificación a las universidades para reprimir manifestaciones estudiantiles; en la infiltración de policías de civil y de agentes de los organismos de Inteligencia en las universidades; en los intentos de ingreso de Carabineros a Universidades para impedir la realización de asambleas estudiantiles o actividades sociales; en la manipulación mediática que pretende igualar a los estudiantes que luchan con delincuentes; etc. En definitiva, los estudiantes ya no podemos marchar ni reunirnos tranquilamente sin que seamos golpeados, perseguidos o amenazados.

Frente a esta situación de autoritarismo, violencia y abusos lo exigimos siguiente, como pasos para avanzar hacia una participación efectiva y real, con la meta del co-gobierno:

- Reconocimiento y respeto a la organicidad que se den los estudiantes, ya sea centro de estudiantes, asamblea, consejo de delegados, etc.

- Consejos Escolares Resolutivos con un peso mínimo del 25% por parte de los estudiantes, contando estos con derecho a voz y voto

- Derogación del artículo 45 letra e de la LOCE, que impide la participación de los estudiantes en la educación superior. Derecho a voz y a voto en los consejos superiores universitarios, con un peso mínimo del 25%

- Derogación de todo reglamento que impida la existencia de centros de estudiantes u organizaciones estudiantiles o que imponga la forma en que los estudiantes debemos organizarnos y manifestarnos.

- Del mismo modo, exigimos a las autoridades de las distintas instituciones educativas (Universidades, Institutos Profesionales, CFT’s, escuelas, liceos e internados) el fin de las políticas represivas y autoritarias hacia el estudiantado: fin a la persecución a los dirigentes estudiantiles, fin a las expulsiones por organizarnos y movilizarnos.

- Basta de represión policial a las marchas estudiantiles. Que se nos permita ejercer nuestro derecho a manifestarnos y a marchar por donde nosotros lo decidamos

- No más detenciones arbitrarias en las marchas y en los alrededores de estas

- No más policías de civil en las manifestaciones

- Exigimos un trato digno a los detenidos en las marchas. Basta de golpizas, abusos y malos tratos a los detenidos

- No más policías de civil y agentes de inteligencia al interior de las Universidades

- Basta de hostigamiento a la organización estudiantil. No mas intentos de ingreso o presencia en los alrededores de los lugares en donde realizamos nuestras asambleas por parte de las fuerzas policiales

- No más ingreso injustificado de Fuerzas Especiales a las universidades

martes, 5 de octubre de 2010

Situación Actual Movimiento Estudiantil Universidad de Santiago.

La movilización estudiantil del año 2008 fue la última gran movilización en que la Universidad de Santiago de Chile (USACH) se hizo partícipe en su totalidad, en ese entonces en busca de la derogación de la Ley General de Educación (LGE), que el Gobierno de la Concertación, en conjunto con la Izquierda reformista, la Derecha y el Empresariado, conformaron en renovación de la antigua y dictatorial Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), y que despertó un alzamiento extraordinario de parte de los Estudiantes Secundarios.

En estas movilizaciones así como otras anteriores, particularmente del 2000 en adelante en torno al financiamiento universitario estatal, el movimiento estudiantil al interior de la USACH ha estado comandado por la Federación de Estudiantes (FEUSACH). Invariablemente esta organización ha estado orgánicamente ligada a Partidos de la Concertación y el Partido Comunista (Juventudes Comunistas, Juventudes Socialistas, etc), cuadros políticos que a la vez están conectados con varias Direcciones de Escuela, Decanatos y Rectoría. Muchas otras organizaciones circulan y operan al interior de la universidad, entre ellas las llamadas despectivamente “ultra” por la izquierda tradicional, para nosotros Izquierda Revolucionaria, (FEL, REO, etc, y otras más esporádicas y coyunturales), sin embargo –lamentablemente- éstas no han logrado obtener el nivel de hegemonía de que goza la FEUSACH, porque la orgánica institucional oficial se autoconfirma, y también, siendo justos, porque no han logrado alcanzar un grado de articulación significativo entre sí, ni un atractivo y promoción importante dentro del espacio estudiantil.

La actual FEUSACH, “Avanza USACH”, tuvo que ser escogida el año 2009 sin el quórum necesario y hoy, luego de las vergonzosas actuaciones “partidarias” en relación con la lucha estudiantil por la Educación, desde la CONFECH, y luego por la lucha del Pueblo Mapuche, por medio del “ayuno solidario”, la FEUSACH es un espacio que se encuentra fuertemente desprestigiado en y por el estudiantado de la USACH, llegando a su punto crítico en uno de los últimos “ampliados estudiantiles”, en que irrumpieron estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado (UAH), por esos días masivamente paralizada, y su Directiva fue duramente criticada por los estudiantes de la UAH, tanto como por los de la USACH, por no tomar una determinación e independencia estudiantil con respecto a la problemática que aqueja al Pueblo Mapuche.

Pero lamentablemente este desprestigio no lo padece solamente la FEUSACH: la organización estudiantil en general se encuentra muy debilitada, las asambleas de Escuela o de Carrera (que por lo general sí se realizan) cuentan con muy poca participación en relación con la totalidad de su población, y el panorama se concentra en la convocatoria desde alguna instancia más o menos legitimada, como el Ampliado Estudiantil de la FEUSACH, o los Bloques de Facultades, donde llegan los mismos y las mismas de siempre.

Pareciera que el estudiantado está harto de que “no se consiga nada real” en las movilizaciones, y siente que lo que se sacrifica en el proceso no se compensa con lo ganado al finalizar. Asimismo, pareciera que el estudiantado está esperando que “alguien” le traiga esa ganancia, como venido desde arriba, envuelta en un paquetito de regalo.

No obstante, siendo honestos y realistas, el panorama de los últimos 5 años en el movimiento estudiantil en general, y de la USACH en particular, es que efectivamente se ha conseguido poco o nada producto de la movilización, lo que explica en parte los discursos de “para qué movilizarse si no se consigue nada”, “las cosas no van a cambiar”, “es que los estudiantes no tenemos poder”, “no quiero salir en Enero”, frases que se expanden como pestes.

En específico en torno al conflicto entre el Estado de Chile y el Pueblo Mapuche, como es la tónica, el estudiantado se presenta reacio a paralizar sus actividades académicas para poder activar una movilización, y la FEUSACH está a la espera de la orden desde los altos mandos. En concreto, desde el Ampliado Estudiantil (espacio oficial) sólo se ha adherido a algunas convocatorias de Paro Nacional, que por lo demás son votadas por pocas carreras (Periodismo e Historia están en paro indefinido), y acompañadas y respetadas también por un número insignificante de escuelas. Por este año, no se ve cercana la posibilidad de activarse una organización estudiantil importante, ni que la USACH como conjunto se vote a paro indefinido, más allá de quienes de forma independiente asisten a las marchas mapuche de los días Miércoles y otras, y quienes aportan con difusión en nuestras paredes, para que no nos olvidemos de que los Pueblos sufren.

Hoy realizamos la crítica de que el movimiento estudiantil de la USACH se haya fuertemente burocratizado y cooptado por intereses de Partidos Políticos, lo cual adormece e inhibe la iniciativa y determinación de las organizaciones estudiantiles independientes. En pocas palabras, hoy en la USACH no existe propiamente un movimiento estudiantil, pero alentamos y reconocemos a los porfiados y las porfiadas que aún día a día intentan levantar organización.

Creemos al respecto, que el potencial transformador y revolucionario de las políticas de partidos, al estar insertas en un campo institucionalizado y legitimado por los mismos que detentan el poder (la Derecha y el Empresariado), son forzosamente cooptadas e influidas por la tendencia de éstas últimas, como núcleo hegemónico, y cualquier iniciativa disidente tenderá hacia la derechización. Las políticas provenientes de la organización social y estudiantil independiente de partidos, en cambio, tienen el potencial de plantearse frente al poder empresarial como antagónico y contrapuesto, por mucho que su subversión parezca muy lejana por el momento.

En respuesta a esta carencia de autonomía del movimiento estudiantil es que se ha impulsado desde el Segundo Semestre del presente año, la Asamblea General USACH, como espacio alternativo a la FEUSACH, de discusión y acción directamente desde las bases, y que no pretende erigirse como una coordinadora de organizaciones, ni operar a nivel de las dirigencias estudiantiles, ni como un espacio oficial apto para la negociación con las autoridades ni la toma de decisiones en el plano de la representatividad del estudiantado. De todas formas, diciendo lo cierto, esta instancia tampoco cuenta con la convocatoria, la participación activa ni el reconocimiento desde los y las estudiantes de la USACH que se espera, es integrada activamente por alrededor de 40 estudiantes, y ha llevado acabo actividades como foros informativos, marchas internas, y últimamente el pintado del suelo y la fachada externa del Frontis USACH, con música e información alusiva a la lucha del Pueblo Mapuche, y con la asistencia de unos 100 estudiantes (150 personas, contando también con la presencia de los pacos, que sin invitación formaron parte de la actividad).

CONVERGENCIA ESTUDIANTIL

USACH

jueves, 23 de septiembre de 2010

SOBRE LA HUELGA DE HAMBRE DE LOS PRESOS POLÍTICOS MAPUCHES

1 - ANTECEDENTES DEL CONFLICTO

La lucha del pueblo mapuche tiene largos antecedentes históricos, los cuales se remontan a la resistencia des plegada contra la invasión incaica, mucho antes de la llegada de los españoles. Con la arremetida colonizadora se inaugura un nuevo período de lucha y resistencia del pueblo mapuche, la cual se extendería por más de trescientos años. Durante este tiempo, uno de los hechos más destacados es que la corona española en el tratado de Quilín de 1864, reconoce que desde el río Bio-bio hacía el sur, es territorio Mapuche. Con esto se avanza en el reconocimiento de la autonomía territorial y la existencia de la Nación Araucana.
Junto con la independencia de la República de Chile, se comienza un nuevo proceso político que pretendía anexar los territorios libres al sur del Bio – Bio a la naciente república. Es el mismísimo Bernardo O’ Higgins quien impulsaría los primeros decretos tendientes a la reducción de la independencia política y económica de la zona mapuche.
La segunda mitad del siglo XVIII estuvo marcada por el despliegue de fuerzas militares contra la zona de la Araucanía, las cuales serían unas verdaderas carnicerías, pues tenían como objetivo central la aniquilación del pueblo mapuche y la anexión de todo el territorio a la Republica de Chile. El genocidio perpetrado en esa época acabaría por dejar un saldo de no más de un puñado de familias y comunidades en pie, y un territorio totalmente desmembrado, cerca del 97% de la tierra había sido arrebatadas y vendida a los capitalistas nacionales e internacionales.
Durante la gobierno de la Unidad Popular, a través de las denominadas “corridas de cerco”, fueron devueltas o recuperadas por mapuches y campesinos chilenos, una cantidad importante de hectáreas, llegando a cerca del medio millón. Pero la política de recuperación y redistribución de tierras fue brutalmente aplastada con el golpe militar, más de la mitad de las tierras mapuche fueron retenidas por el Estado, repartiéndola entre los antiguos propietarios y vendiéndolas a la oligarquía nacional e internacional para su explotación. En este proceso fueron asesinados más de 250 mapuches.
El nivel de represión y persecución política llegó a tal punto, que el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación editado en 1991 señaló que “Es necesario destacar la dureza con que se trató a los mapuches y a sus familias y la grave dificultad que ha significado para éstos en las zonas más rurales, tener que convivir en la misma localidad a veces hasta el presente, con los agentes que causaron las muertes de sus seres queridos. El miedo, la pobreza o la desesperanza llevaron a que solamente un pequeño porcentaje de estas familias practicara, en su oportunidad, diligencias ante los tribunales de Justicia, o hiciera denuncias ante organismos de derechos humanos”.
A partir de los 90’s la Concertación dio continuidad al modelo neoliberal impuesto por la dictadura, facilitando la plantación de bosques artificial para la explotación de las celulosas y la instalación de hidroeléctricas. Junto con ello fue implementada una exigua política de repartición de tierras, creando un órgano competente para tratar esos temas y otros de carácter indígena: la CONADI. Pero pese a ello, en la actualidad “el conjunto de las tierras mapuches no llega a 500 mil hectáreas, donde viven unos 250 mil comuneros en unas 2 mil reservas que son islotes en un mar de pinos y eucaliptos. Las familias indígenas tienen la mitad de ingresos que las no indígenas; sólo 41 por ciento de las viviendas mapuches tiene alcantarillado y 65 por ciento electricidad. La mortalidad infantil en algunos municipios indígenas supera en 50 por ciento a la media nacional”. (R.Zibechi)
A mediados de los años 90’s el conflicto se agudiza, aparece la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) y la situación en la Araucanía se vuelve más compleja, las comunidades y las organizaciones mapuche realizan una serie de acciones de sabotaje y por medio de la acción directa, comienzan a ocupar territorios y a combatir a las empresas explotadoras de recursos naturales, ubicadas en los territorios ancestrales del pueblo mapuche. Las consignas de liberación nacional, acompañadas de campañas de acción directa, recuperación de tierras y control político de las zonas recuperadas, son las que empiezan a hegemonizar el movimiento mapuche, hasta ese momento atomizado.
Frente a la arremetida mapuche, el nivel de efectividad de las ocupaciones territoriales y claro carácter de liberación que adquiere el movimiento, es que el Estado chileno empieza a combatir con más ahínco el fuerte y cohesionado movimiento mapuche. Por lo mismo, radicaliza el accionar de Carabineros, de montajes y la aplicación de la Ley Antiterrorista contra los líderes más importantes del Wallmapu.

2 – LA LEY ANTITERRORISTA

La ley antiterrorista 18.314 fue promulgada el 16 de mayo de 1984, durante la dictadura militar. Esta ley considera como terroristas todos los crímenes ejercidos “con la finalidad de producir en la población o una parte de ella el temor justificado de ser víctimas de delitos de la misma especie”. Señala además que “se presumirá la finalidad de producir dicho temor en la población en general, salvo que conste lo contrario, por el hecho de cometerse el delito mediante artificios explosivos o incendiarios, armas de gran poder destructivo, medios tóxicos, corrosivos o infecciosos u otros que pudieren ocasionar grandes estragos”. Además permite la declaración de testigos y peritos protegidos, de manera que se oculta absolutamente la identidad de quienes testifican en contra de los procesados. Con esto último se ha dado paso a uno de los métodos utilizados por las fuerzas represivas: los montajes.
Esta ley no ha sido modificada por ninguno de los posteriores gobiernos de la Concertación, sino todo lo contrario, pues han perfeccionado los sistemas de represión y opresión creados durante la dictadura militar, y que ahora utiliza la derecha.
El movimiento de liberación nacional mapuche no ha sido la excepción, y sus demandas y luchas han sido duramente reprimidas y criminalizadas. Durante estas últimas décadas, fue primero utilizada por el gobierno de Lagos, luego de Bachelet y ahora en el gobierno de Piñera. Es importante destacar que esta Concertación, ahora en oposición, fue la que con más rigurosidad hizo uso de esta ley, es más, los tres muertos en incidentes sucedidos en las recuperaciones territoriales, fueron durante los gobiernos de la Concertación, crímenes impunes hasta el día de hoy. Por supuesto hoy en una actitud vergonzosamente oportunista, la vemos “colgada” de la coyuntura y el debate público abierto por los comuneros en huelga de hambre, mostrándose absolutamente a favor de su lucha, e incluso hemos visto a algunas de las autoridades políticas, sumándose temporalmente a la huelga de hambre. No dudamos en sostener que si la Concertación siguiera en el poder, o si en algún momento volviera a ser gobierno, aplicarían nuevamente la ley, y no tan solo contra el movimiento mapuche, sino también contra el movimiento social.
Hoy 34 comuneros mapuche cumplen 72 días en huelga de hambre, 32 de ellos se encuentran presos. Algunas de las exigencias más importantes de los huelguistas son: No a la aplicación de la ley antiterrorista a las causas del pueblo mapuche; Libertad de todos los presos políticos mapuches; fin al doble procesamiento milita y civil; desmilitarización de las comunidades en conflicto territorial mapuche; entre otras. A pesar del gran debate que se ha abierto al respecto (incluso obligando a abrir el cerco comunicacional), y del gran apoyo que ha tenido la causa mapuche, los intentos por terminar con la huelga de hambre de parte del gobierno han sido infructíferos debido a la poca voluntad de terminar totalmente con la ley antiterrorista y con las demandas de los comuneros. Los mapuches no depondrán la huelga a menos que se cumpla con todo su petitorio, y esa ha sido su última palabra.

3– SOBRE LA SITUACIÓN DE PARO EN LA UNIVERSIDAD ALBERTO HURTADO

Estas últimas semanas han sido de especial agitación en la UAH, pues los estudiantes conscientes y activos han decidido generar nuevas instancias de organización, alejadas de las instituciones burocráticas y propensas a la inactividad que tradicionalmente ha utilizado a su favor el reformismo.
La Asamblea General de la UAH ha tomado mayor relevancia estos días, pues actualmente existe un proceso de paralización paulatino de la mayoría de las carreras como acto de solidaridad, compromiso y apoyo a las demandas que hoy mantienen más de una treintena de comuneros mapuche en huelga de hambre.
Es de suma importancia que nosotros, como estudiantes, tengamos una postura clara, pero a la vez activa respecto al Conflicto Mapuche. Un PARO de actividades no significa, como indican algunos sectores, quedarse “encerrados” entre las paredes de la Universidad, mas por el contrario resulta ser una plataforma para dar una postura de los estudiantes de la universidad hacia afuera respecto a la causa Mapuche, y a la vez sirve como ejemplo para que estudiantes de distintos liceos, Universidades, CFT e IP’s, multipliquen estas posturas e incluso las radicalicen… pues no estamos hablando de especulaciones políticas ni espectáculos mediáticos, sino que es la vida de los peñis la que está en serio riesgo.
Hacemos un llamado a los estudiantes consientes de las carreras que aun no se han sumado al PARO, que lo hagan pues sólo así podremos continuar un proceso que nos llevará sin dudas a entregar un apoyo REAL a las justas demandas que los comuneros en huelga utilizan como bandera de lucha.

¡MORIR LUCHANDO, SIN TIERRAS NI CAGANDO!
¡WEUWAIN PU PEÑI!
CONVERGENCIA ESTUDIANTIL

jueves, 2 de septiembre de 2010

¡¡En la calle me organizo!!


El gobierno actual a través de los medios de comunicación, se ha empecinado en utilizar algunos sucesos tales como el terremoto, el mundial de fútbol o ahora último el accidente de los mineros, con el fin de evadir varias de las problemáticas sociales. Por supuesto todas las movilizaciones y tomas estudiantiles protagonizadas este año por los estudiantes secundarios, también han sido ocultadas o a lo menos distorsionadas.


En este sentido, el ministro de educación no se ha quedado atrás cuando se trata de hablar sobre las problemáticas estudiantiles, las cuales han terminado en movilizaciones, “tomas” de colegio e incontables abusos por parte de la represión policial. Es así como Joaquín Lavín declaró en radio cooperativa "lamentaría mucho la prolongación de las protestas por parte de los secundarios, ya que el 2010 ha sido un año de mucha generosidad, mucho sacrificio".


Con respecto a lo prolongación de las manifestaciones, estas se han dado por la pobre gestión del gobierno en solucionar las demandas y las evidentes necesidades de los estudiantes de nuestro país. Por ende si las movilizaciones continúan (y esperamos que así sea) es por el sistema educacional que tenemos, ya que solo entrega medidas desfavorables para los estudiantes; prorrogando respuestas mercantiles y favoreciendo a los de siempre. Mientras esta inclinación en la balanza, agudizada en este gobierno, continúe no se detendrán las protestas y exigencias de nuestros derechos.


Luego el ministro agrega "Las puertas del Ministerio de Educación han estado siempre abiertas al diálogo, estamos verdaderamente haciendo una revolución para mejorar la calidad de la educación chilena, hacer movilizaciones y paros en este momento y este año está fuera de toda lógica", en primera instancia habla de dialogar, pero no ha sido capaz de dar respuestas y nadie se ha comunicado aún con los dirigentes estudiantiles para agendar reuniones resolutivas con respecto a las demandas, es por esto que para nosotros hacer movilizaciones y paros cumple con toda lógica, ¡estamos cansados de poner la otra mejilla!, exigimos soluciones ahora.


El ministro Lavín habla de Revolución Educativa, pero ¿continuar con la privatización de la educación es hacer la Revolución?, el mejor ejemplo de esto son las precarias “soluciones” realizadas a los estudiantes afectados por el terremoto.


Para finalizar, apoyamos las últimas medidas tomadas por los estudiantes, para lograr la ansiada y verdadera REVOLUCIÓN EDUCATIVA. Llamamos a todo los estudiantes tanto secundarios como universitarios, ha salir a las calles, movilizarnos por una lucha justa, realizar paros y tomas de los establecimientos. Como estudiantes está en nuestras manos exigir una educación de calidad e igual para todos, seamos capaces también de ser seres críticos, debemos mantenernos informados, no aceptemos mas soluciones “parches”, migajas, y lo más importante, debemos mantenernos en pie, pues la clase dominante en el poder quiere mantenernos dormidos y sumisos. ¡¡Estudiantes!! No nos debemos rendir ni dar nuestro brazo a torcer, la lucha es hoy, salgamos a la calle a exigir nuestras demandas estudiantiles, el futuro está en nuestras manos, y hoy somos miles contra unos pocos.


¡A CREAR, CONSTRUIR, CONVERGENCIA ESTUDIANTIL!


POR LA REVOLUCIÓN EDUCATIVA


CONVERGENCIA ESTUDIANTIL